jueves, 2 de julio de 2026

¿Por qué de niñas odiábamos el rosa?

¿ 𝑷𝒐𝒓 𝒒𝒖é 𝒅𝒆 NIÑAS

𝒐-𝒅-𝒊-á-𝒃-𝒂-𝒎-𝒐-𝒔

 𝒆𝒍 ROSA  ?

     Es una pregunta que se ha vuelto muy famosa, porque demasiadas hemos vivido esa curiosa experiencia.

       A mí, por ejemplo, con tan solo ver el color rosa me ponía furiosa. Cada vez que me regalaban algo de ese color, ponía cara de desagrado, y no porque fuera una desagradecida, sino porque sentía que estaban decidiendo por mí. Nadie me preguntó jamás qué color prefería.

       Con el tiempo entendí que nunca fue culpa de ese bonito color. Lo que odiaba era que asumieran que, por ser niña, debía gustarme el rosado. Odiaba que eligieran por mí lo que debía gustarme. Muchas no queríamos admitir que nos gustaba, aunque fuera tan solo un poquito. Incluso algunas fingíamos odiarlo.

       ¿ Y sabes por qué Porque no queríamos que nos relacionaran con cómo se suponía que debíamos comportarnos por ser niñas.

       Crecimos con la idea de que las mujeres éramos el género débil. Nunca se trató de si el color era lindo o feo, sino de todo el peso que cargaba consigo. Nos daba miedo que nos vieran como frágiles, sumisas o demasiado sensibles y, sobre todo, no queríamos sentirnos inferiores a nuestros compañeros varones.


            Buscábamos que nos percibieran igual de fuertes, igual de valientes e igual de capaces que ellos, y que no redujeran toda nuestra identidad a una estética que esperaba que fuéramos, todo el tiempo, dulces, femeninas, delicadas y siempre bien educadas.

       Nosotras también queríamos correr, saltar, jugar, divertirnos y embarrarnos en el piso, como lo hacía cualquier amigo, sin que nadie nos dijera que eso no era propio de una niña.

       Y es curioso, porque muchas de nosotras hoy tenemos un estilo bastante femenino, incluso hiperfemenino, y usamos el rosa con gusto. Al crecer entendimos que realmente nos encanta el color. Comprendimos que ser femeninas no está mal, ni nos hace menos fuertes, menos capaces o más débiles. Lo que siempre quisimos fue poder elegir por nosotras mismas, sin que nadie decidiera quién debíamos ser.







¿Por qué de niñas odiábamos el rosa?

¿ 𝑷𝒐𝒓 𝒒𝒖é 𝒅𝒆 NIÑAS 𝒐-𝒅-𝒊-á-𝒃-𝒂-𝒎-𝒐-𝒔   𝒆𝒍 ROSA     ?      E s una pregunta que se ha vuelto muy famosa, porque demasiadas h...